Lo celebró el 25 de mayo con empanadas y vino en su Casa de Arte.
El festejo se realizó el pasado 25 de mayo al mediodía en Casita de Arte, un emprendimiento que nació como idea y consecuencia de ocho años de trabajo iniciado con el nombre de Galería de Arte. Se sumó a este cumpleaños la inauguración de Proyecto Nido, el proyecto social de Juana de Arco creado para generar trabajo en plena crisis de 2001, mediante la técnica de atar trapos para producir accesorios, objetos, juguetes, arte y cosas para el hogar. El Proyecto Nido quiere ser la contención provista por un oficio, el abrigo a partir de la producción. En el año 2005, Mariana Cortés utiliza esta técnica para crear un nido simbólico. Una casa donde cobijarse, proteger y crear. Una estructura para sostenerse y sostener.
La casa de arte
La Casa, ubicada en lo que fueran los talleres de la marca Juana de Arco, pionera en Palermo Viejo, funciona como un espacio en el que se exhiben obras de arte y productos vinculados al hogar. En la cocina, comedor, living, patio-jardín conviven artistas visuales, músicos, escritores, diseñadores, educadores y creadores. La Casa así adquiere carácter de sala de exposición, tienda de productos y laboratorio de experimentación creativa. Funciona también como proyecto educativo donde se realizan seminarios, talleres teóricos y prácticos, grupos de pensamiento filosófico y discusión y clínicas para artistas. En el living, se podrá sentar en sillones con diseño de Juana de Arco a ver videos y conversar con los artistas. La cocina exhibirá obras como decoración junto a instalaciones y acciones temáticas. El estudio contará con obras en proceso y materiales para trabajar durante la feria. El proyecto plantea la posibilidad de presentar en un espacio público (la feria), a manera de laboratorio y experiencia, un espacio privado por
antonomasia: la casa.
Casa de Arte es la consolidación de un espacio de pluralidad e interrelaciones estético-afectivas entre personas (agentes o sujetos), obras y espacio. Las obras son diferenciadas en su modo de ser expuestas. Se evita todo tipo de clasificación por artista o artesano, nacionalidad, tema y se promueve un diálogo entre todas las obras en simultáneo. La ausencia de jerarquías es reemplazada por un trabajo horizontal y democrático, respetando la creatividad y la libertad personal de todos, como marca registrada de Juana de Arco. El espacio de exposición se convierte, a través del montaje, en una metáfora de territorio.